
HASTA QUE DESPIERTE EL ALBA
Ven…
quédate conmigo esta tarde,
cuando el sol empiece a desnudarse lentamente
sobre el horizonte
y el mar se vista de dorado.
Déjame mirarte
mientras el último rayo de sol
se esconde detrás del mar.
Y cuando llegue la noche,
que las olas nos arrullen,
que la luna sea cómplice
y las estrellas nos observen.
como si la noche fuera eterna
y nadie pudiera venir a buscarnos.
Quiero sentir tu respiración junto a la mía,
ese instante en que ya no sabemos
dónde termina tu piel
y dónde comienza la mía.
Que mis manos recorran tu espalda
con la delicadeza de quien acaricia un sueño,
Que la madrugada nos encuentre todavía juntos,
enredados en un abrazo.
Y cuando el cielo empiece a clarear,
cuando el azul de la noche
se vuelva rosado y dorado,
quiero seguir a tu lado.
Que el primer rayo del alba
nos encuentre mirándonos.
Y entonces, quizá,
tú me sonrías
y yo vuelva a acercarme a tus labios
para darte un último beso…
aunque los dos sepamos
que no será el último.
Porque hay noches
que se viven para no olvidarlas.
Y yo quiero quedarme contigo
en una de esas noches…
desde el primer beso del ocaso
hasta el primer suspiro del alba,
Arrullándonos las olas con su vaivén lento y constante, sin arrepentirnos de nada.
Autora: Isabel Poyato Chacón