Mi lugar de escape
Necesito escapar, salir de la rutina,
romper las horas que siempre se parecen,
dejar que el viento me cambie el rumbo
y perderme donde los días no pesen.
No tengo un lugar perfecto,
ni sé siquiera dónde quiero llegar;
me vale cualquier rincón del mundo
si al llegar encuentro un poco de paz.
Quizá sea un camino entre montañas,
una playa donde se duerma el ruido,
una tarde sentada frente al cielo
o simplemente un lugar desconocido.
Porque a veces no necesito nada,
solo alejarme de lo de siempre,
respirar sin mirar el reloj
y sentir que la vida vuelve a sorprenderme.
Y entonces apareces tú,
mi escape, mi fuego, mi refugio,
ese lugar al que puedo llegar
sin tener que explicar mi mundo.
Eres con quien puedo hablar
cuando las palabras me desbordan,
con quien puedo desnudar el alma.
Contigo tengo libertad,
porque sé que entre nosotros quedará
lo que se dice en voz bajita,
lo que el corazón no cuenta a los demás.
Y puedo ser yo, sin disfraces,
sin medir cada palabra,
sin temor a que mis sueños
parezcan demasiado irreales.
Quizá tú seas ese lugar
que llevo tanto tiempo buscando: porque escapar no siempre es huir;
a veces es encontrar
a alguien con quien el tiempo pase volando.
Y si algún día me preguntas
dónde quiero perderme,
no buscaré ningún destino…me bastará con encontrarte.
Autora: Isabel Poyato Chacón
