agosto 23, 2026

Noche en tinieblas

La noche se viste de negro,
sin luna, sin estrellas, sin calma,
y un silencio profundo se acuesta
sobre los tejados y mi cama.

La oscuridad cierra sus puertas,
se apagan las luces del camino,
y hasta el viento parece temerle
a los secretos de su dominio.

Camino despacio entre sombras,
sin saber dónde acaba el sendero,
con el miedo prendido en los labios
y el corazón latiendo ligero.

Pero incluso en la noche más negra,
cuando todo parece perdido,
hay una pequeña luz que resiste
en algún rincón escondido.

Porque ninguna tiniebla es eterna,
ni la noche consigue vencer;
siempre hay un alba esperando paciente,
detrás de la sombra, queriendo nacer.

Y quizá esa luz que buscamos
no venga del cielo ni del sol;
quizá nazca dentro del pecho
cuando vuelve a despertar el amor.

Porque después de toda tiniebla,
cuando parece imposible esperar,
el corazón encuentra un camino
y vuelve, despacio, a iluminar.

Autora: Isabel Poyato Chacón

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