febrero 1, 2026

Sinfonía en Cuerpo de Mujer

En las cuerdas de tu alma gimen suspiros,

guitarra, melodía que en el aire aflora;

tus trastes narran ecos de amores idos

mientras el tiempo en cada nota llora.

Entrelazas latidos y emociones

como hilos de un sueño que el pecho toca,

resonando en el viento las pasiones

que el alma del poeta en ti desboca.

Entre la madera y la mujer que mece,

la música es un lazo eterno y fiel:

ella es la partitura que florece

y la guitarra suspira en su piel.

Es poesía viva en cada paso,

acordes son sus risas al ocaso;

confidente de sueños y delirios,

la guitarra rescata sus suspiros.

Ambas, musas que danzan en porfía:

la mujer es el verso, la guitarra es melodía.

En sus manos se teje un universo

donde amor y compás viven en consenso.

Sus dedos son la magia del instante,

ella es la estrofa vestida de acordes;

la guitarra responde, fiel amante,

a susurros que rompen los desbordes.

Juntas crean un eco sonoro y puro,

donde el alma y la cuerda se abrazan,

borrando del tiempo cualquier muro,

mientras en un solo ser se entrelazan.

Isabel Poyato

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