agosto 15, 2026

Oda a un Sacerdote

Alza la voz al pregonar

porque la alegría que anuncia

no cabe en un susurro.

Su voz busca ser eco de una esperanza 

que resuene en cada rincón de los corazones.

Sus palabras acompañan,

nos  enseñan caminos,

 y nos alumbran en la fe.

Sus palabra no tiemblan,

se sostienen.

Tienen el peso

de quien ha pensado

antes de de hablar.

Camina despacio,

como quien sabe

que las prisas no curan

las heridas del alma.

En sus manos cabe el silencio,

la escucha sincera,

 y la fuerza de quien sabe amar

Detrás de la estola

Hay un hombre que también se cansa,

que también lucha 

Y que también necesita ser cuidado.

Su paso no busca el llano confortable.

Sino las ascensión exigente,

Sabiendo que solo en lo alto,

Donde el aire es más puro

Y la cuesta más brava

Se encuentra la verdadera voz de su ministerio.

Autora: Isabel Poyato Chacón 

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