noviembre 1, 2026

ORACIÓN DEL ALMA

SEÑOR, llévame donde TÚ QUIERAS

ORACIÓN — Isabel Poyato

DESLIZA PARA LEER

UNA PLEGARIA PARA CUANDO EL MAR SE MUEVE DENTRO

Señor, llévame donde Tú quieras que vaya.

Mi vida es un vaivén,

como las olas del mar.

Surco los mares sin saber

si en ellos me puedo ahogar.

Hago lo que me gusta,

sin querer herir a nadie.

Sé que a veces no es lo correcto,

pero necesito hacerlo

para sentir que mi vida

también me pertenece.

Necesito respirar aire fresco,

que un soplo de vida

llene mis pulmones,

que la sangre corra por mis venas

y me recuerde que sigo viva.

Que aún me quedan sueños,

deseos que no he cumplido,

palabras que guardo en el alma

y caminos que no he recorrido.

No quiero vivir a medias,

ni caminar por la vida

con el corazón amarrado

a lo que otros esperan de mí.

Quiero equivocarme si es preciso,

llorar cuando me duela,

reír sin sentirme culpable

y abrazar aquello que me haga

sentir que merece la pena

seguir caminando.

Señor, Tú conoces mis luchas,

mis silencios y mis contradicciones.

Sabes cuántas veces me pierdo

buscando respuestas

a preguntas que ni yo comprendo.

Por eso hoy te pido

que no apartes tu mirada de mí.

Si me ves navegar a la deriva,

sé mi faro.

Si las olas me vencen,

sé mi orilla.

Y si alguna vez el miedo

me impide continuar,

dame la fuerza necesaria

para volver a levantarme.

No te pido un mar en calma,

ni un cielo siempre despejado.

Solo te pido que, cuando lleguen las tormentas,

no me falte el valor

para mantenerme a flote.

Y si el rumbo que he elegido

no es el que Tú tenías pensado,

háblame despacio,

que yo sabré escucharte.

Pero déjame vivir, Señor.

Déjame sentir que todavía hay vida

más allá de mis obligaciones,

más allá de mis dudas,

más allá de todo aquello

que tantas veces me ha hecho callar.

Porque no quiero llegar al final

con las manos llenas de recuerdos

y el alma vacía de vivencias.

No quiero preguntarme mañana

qué habría sucedido

si me hubiera atrevido hoy.

Señor, llévame donde Tú quieras que vaya,

pero no permitas que el miedo

me impida descubrir el camino.

Y si he de cruzar los mares,

dame viento en las velas.

Si he de atravesar desiertos,

dame agua para la sed.

✦

Noche estrellada sobre el mar con velero en calma

CUANDO CAE LA NOCHE

Y si alguna noche me siento perdida,

recuérdame que incluso en la oscuridad

hay estrellas que siguen brillando.

Porque, Señor,

no quiero pedirte más años

si no sé llenar de vida los que me quedan.

Quiero sentir, amar, respirar…

Quiero seguir descubriendo

lo que aún puede ofrecerme la vida.

Y cuando llegue la hora

de descansar en tus brazos,

quiero hacerlo en paz,

sin reproches,

sin cuentas pendientes conmigo misma,

sabiendo que no fui perfecta,

pero que tuve el valor

de ser fiel a lo que sentía.

Señor, llévame donde Tú quieras que vaya.

Yo pondré el corazón,

Tú iluminarás mi camino

y que sea la vida,

con sus mareas y sus vientos,

la que me enseñe

hasta dónde puedo llegar.

QUE SEA LA VIDA LA QUE ME ENSEÑE

Escrito con el corazón — 2026

ISABEL

@MIMAU.ES

Esta oración nació en voz baja, entre mareas. Gracias por leerla despacio.

Autora: Isabel Poyato

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