agosto 18, 2026

Un té contigo

🤍 En la Tarde Contigo

Ya no hay prisa, amor, ya no hay ruido,

solo el suave murmullo del té,

y tus manos —tan tuyas, tan mías—

saben todo lo que no conté.

Compartimos silencios dorados,

los matices que el tiempo dejó;

no hacen falta promesas ni flores,

nos basta el instante, el calor.

Caminamos despacio, sin mapa,

con el alma sentada en la piel,

y el sol nos sonríe de lejos,

bendiciendo este dulce vaivén.

Fuiste amor de verano y de fuego,

y ahora eres hoguera en mi paz,

compañero de tardes de lluvia,

de mantas, de sopa y pan.

Y si el mundo se apaga un instante,

si el cuerpo se olvida de andar,

yo sabré que en tus ojos se queda

mi historia, mi hogar, mi lugar.

Autora: Isabel Poyato Chacón 

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