¿Cómo dices que me quieres,
si no me llamas…
si no me preguntas
cómo me duele la vida?
Si no te detienes un instante
a mirar mis silencios,
si no notas
cuando me rompo por dentro.
¿Cómo dices que me quieres,
si me pierdo en los días
y no te das cuenta…
si me apago despacio
y no me nombras?
El amor no es decirlo,
es quedarse…
es sostenerme cuando tiemblo,
es buscarme sin ruido
cuando me escondo del mundo.
Pero tú…
me dejas sola incluso estando,
me rozas sin verme,
me hablas sin sentirme.
Y entonces entiendo
que no es que no me quieras…
es que no sabes llegar
hasta donde yo habito.
¿Cómo dices que me quieres…
si no me llamas,
si no me preguntas,
si ya ni me encuentras?
Y aquí estoy,
aprendiendo a soltarte en silencio,
porque el amor que no cuida…
también duele… y se pierde.
¿Cómo dices que me quieres,
si tus manos no me buscan
cuando el alma se me cae
y la pena me despunta?
¿Cómo dices que me quieres,
si tu voz no me nombra
cuando el silencio me duele
y la noche se hace sombra?
Querer no es solo decirlo,
ni vestirlo de palabras,
es quedarse cuando llueve,
es curar sin pedir nada.
Es mirarme y conocerme
sin que tenga que explicarme,
es abrazar mis inviernos
y en silencio acompañarme.
¿Cómo dices que me quieres…?
dímelo con hechos, vida,
que el amor que no se siente
se marchita… y se olvida.
Autora: Isabel Poyato Chacón