diciembre 28, 2020

UNA LÁGRIMA

Tras la penumbra está mi mirada,
y en mi mirada una lágrima,
que necesitaba un puente
para luchar contra la corriente,
que de mi rostro se la llevaba.
Mi boca la pedía,
para calmar la sed que tenía,
siendo la fuente más cercana,
que de mi cuerpo manaba.
A ti, bella lágrima genuina,
que lenta de mis ojos sales,
recorriendo mis mejillas
para poderte fugar
y, así poder olvidar
el mal de quien no me ama.
Si por fin logras escapar,
con mis manos yo te cojo,
para que no adentres en el mar.
A ti quisiera beberte,
bella lágrima genuina
para que no te puedas fugar
y me puedas recordar
el mal de quien no me ama.

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