julio 21, 2021

MAESTRA Y APRENDIZ

Fui tu maestra

en la escuela del amor,

tú mi alumno me robaste

toda mi ilusión.

Si alguna vez vienes a verme

ya no será igual,

tendré arrugas en la frente,

vieja me encontrarás.

Entonces…entonces…

te contaré mil cuentos

de mi cruda realidad.

La soledad me abraza de día,

de noche no me quiere soltar,

de mis ojos brotan lágrimas

que me ahogan sin piedad.

Aquel beso en la escalera,

aquellas miradas cómplices,

y las caricias de tus manos,

me tuvieron atrapada

en una bella encrucijada.

Mi alma está arañada,

sangrante, sin esperanza.

Me culpé, lloré,

pero aprendí…

Aprendí a no dar el corazón

para que nadie robe mi ilusión.

La desilusión es triste… muy triste.

Ruego al negro cielo

que me aleje de la conciencia,

porque ahora me doy cuenta

que odio la realidad.

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